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Escuela de Padres

El castigo y el aprendizaje

Cuando los niños hacen algo que no nos gusta tendemos a castigarlos, pero ¿Qué pretendemos obtener con el castigo?

CastigoCon el castigo el niño no aprende, lo más probable es que se asuste y no vuelva a intentarlo por inseguridad o culpabilidad ante las personas a las que ha causado el error. Por lo tanto debemos pensar si cuando castigamos ante una acción queremos que aprenda para realizarla de otro modo en un futuro o queremos simplemente reprender.

Una buena alternativa es ayudar al niño a entender las razones por las cuales esa acción no es aceptable o equivocada y enseñarle alternativas para no tener que repetirlo. Todo ello acompañado de una actitud colaborativa y tranquila, no desde el enfado o la ira.

Los adultos podemos estar enfadados por lo que el niño ha realizado pero desde ese enfado podemos tomar la opción de acompañarles en un proceso de aprendizaje o simplemente regañarles sin aportarles conocimiento para otras veces en que les ocurra lo mismo.

Si perciben un sentimiento de castigo lo único que provocaremos es que no se atrevan a tomar en un futuro ningún tipo de decisión por miedo al castigo.

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